martes, 25 de julio de 2017

Caracas ofrece salir de la rutina con precaución


Fotos: Wladimir Campos
Fotos: Wladimir Campos

Stefany Izquiel | Arnoldo Arcaya | r2001@bloquedearmas.com
Caracas celebra sus 450 años entre altos y bajos
La capital venezolana ha pasado por miles de etapas en estos cuatro siglos y medio. Los techos rojos que tanto caracterizaron a la urbe están prácticamente desaparecidos. Asfalto y construcciones de todo tipo -planificadas, hechas a la ligera, grandes, pequeñas, con recursos del Estados, privados o particulares- se apoderaron de gran parte de los 438 metros cuadrados que comprende la metrópolis.



Algunos viven la ciudad entre el amor y el odio. Quienes han salido de ella la recuerdan con más
alegría que tristeza. Para muchos es imposible hablar de Caracas y no mencionar El Ávila. El cerro que le da una característica diferente a otras capitales, el cerro más extrañan los que ya no están en estas tierras. El cerro que en diciembre brilla su particular cruz y que se puede recorrer desde sus faldas hasta una de sus puntas en cuestión de minutos por el teleférico. El cerro que hace que la metrópolis se vea pequeña. El cerro que de noche forma parte de un pesebre.
Este año, Caracas atraviesa un momento difícil, los problemas a diario agotan a los residentes. Sin embargo, hay espacios que se niegan a morir en el tiempo y en la “situación país”. Algunos son administrados por entes públicos y otros por empresas privadas. Son espacios que se convierten en un oasis en medio de un desierto. Espacios en los que se consigue paz y otros perfectos para el esparcimiento. Hay zonas en las que se puede hacer ejercicio, conocer la historia caraqueña y de Venezuela, y hasta para darse escapadas del día a día.
Casas históricas no pasan de moda

Reconectarse con 450 años de historia caraqueña es un reto recreativo para los citadinos, en el que se pueden conocer la forma de vida que llevaban los habitantes de “La Caracas de los techos rojos”,
Entre los sitios que albergan la historia de Caracas se encuentran el Museo Sacro, donde se exhibe una exposición de arte colonial que refleja el modo de vida en los siglos XVII y XVIII. Se encuentra ubicado entre las esquinas Torre y Gradillas, frente a la Plaza Bolívar. Otro de los atractivos históricos es la casa natal del Libertador Simón Bolívar, localizada entre las esquinas de San Jacinto y Traposos, aledaña a la Plaza El Venezolano.
El lugar que resguarda los restos de muchos de los más importantes próceres de Venezuela, conocido como el Panteón Nacional, ubicado al final de la avenida Panteón, es una parada elemental en la ruta histórica. Uno de sus atractivos principales es la decoración hecha con obras del pintor Tito Salas.
La Quinta Anauco, por su parte, ha sido desde hace mucho un destino predilecto para los curiosos que hurgan entre los tiempos pasados. En sus espacios se reflejan las tradiciones y costumbres de la época colonial, como vestimentas, utensilios, carruajes y demás. Esta popular quinta está ubicada en la avenida Panteón.
Vida fitness está presente en la capital 

Hacer ejercicios físicos forma parte del día a día de muchos caraqueños.
El Paseo Los Próceres es una de las mejores opciones para patinar, manejar bicicleta, correr y realizar las rutinas. El Parque Los Caobos es otro espacio que ofrece un ambiente tranquilo.
El Parque Alí Primera (del Oeste) también es una excelente opción para quienes desean llevar una vida más activa y residen en esa zona de la ciudad. Otra alternativa es la Cota Mil, la cual cierra el acceso vehicular y abre sus espacios para los aficionados a las actividades físicas todos los domingos de 6:30 am a 1:00 pm.
Espacios culturales vibran con el arte

Los espacios de recreación cultural son indispensables para desconectarse de la rutina.
Para los amantes de la música clásica, la sede del Sistema Nacional de Orquestas Simón Bolívar, ubicada en Colegio de Ingenieros, abre sus puertas varias veces a la semana para la presentación de conciertos gratuitos.
Otra opción son las obras de teatro nacional que estrenan en las salas del teatro Principal, Catia, Simón Bolívar y Teresa Carreño.
Las salas dedicadas a la exhibición de diferentes obras son:
Museo de Arte Contemporáneo Sofía Ímber, Museo de la Estampa y del Diseño Carlos Cruz-Diez, Museo Arturo Michelena, Museo de Bellas Arte y el Museo de Ciencias Naturales.
El Ávila, icono principal de Santiago de León

Explorar al máximo El Ávila a través de todas sus rutas, senderos y el característico teleférico es una de las mejores y más populares actividades recreativas que se puede realizar.
El cerro ofrece dos opciones para “darse a conocer”. Para quienes prefieren subir “pasito a pasito”, pueden acceder a él a través de las entradas ubicadas en el municipio Libertador: San Bernardino, Puerta Caracas y Lomas de El Cuño en la Alta Florida.
Mediante las rutas ideales para el senderismo, se pueden llegar a los puntos más altos de la muralla vegetal, como los picos Occidental, Naiguatá, Oriental y El Ávila y el Humboldt, en los que se pueden acampar (recomendablemente ir en grupo por razones de seguridad).

La otra opción es viajar en el teleférico hacia la cúspide del Warairarepano por aproximadamente 20 minutos, y luego disfrutar del clima y la vista.
Una zona de paz es posible en Libertador
Caracas ofrece salir de la rutina con precaución
El Laguito, ubicado en el Círculo Militar, es -casi literal- un oasis en el desierto. Es uno de esos pocos espacios que quedan en la ciudad que están llenos de tranquilidad. El ruido de los carros ni se siente, los arboles dibujan un pasaje encantador y la laguna, con sus patos, tortugas y peces, forma un gran ecosistema. En la misma zona hay para hacer deporte y comer
Gastronomia de todo tipo
Caracas ofrece salir de la rutina con precaución
Desde los perrocalientes “más groseros” de Propatria; la hamburguesa “La Diabla” -impelable en Plaza Venezuela-; cachapas de todos los sabores-en la Candelaria-; golfeados con queso de Sabana Grande; y hasta sitios como el Gran Café son parte del “menú” que ofrece la urbe. En el bulevar hay negocios para todos los gustos, mesas en la calle invitan a los comensales a compartir unos minutos. Pero no todo es “callejero”, también están los restaurantes de buena cocina como el Hato Grill, en La Salle. Cerca de la Plaza Bolívar se consiguen sitios “buenos, bonitos y baratos”.
Noches con buen sabor
En la plaza Candelaria la vida sigue tras el atardeser. Restaurantes y locales nocturnos invitan a los caraqueños a liberar el estrés. Un “point” movidito es Zambo, ubicado entre De
la Cruz a Ferrenquin. Hay noches temáticas. Otro, que no tiene nada que envidiarle a los del este, es La Posada del Pollo, en la avenida Panteón. En la planta baja hay un ambiente familiar para comer y compartir, tiene pista de baile y los fines de semana hay música en vivo. También se consiguen locales de “mala muerte” en el oeste, en los que hay que estar “ojo pela’o” e ir con “alguien de la zona”.

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