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viernes, 21 de julio de 2017

El oeste desafió la represión y defendió el paro con trancas de calles


El oeste de Caracas no solo se paró, se enfrentó con las agresiones de los cuerpos de seguridad del Estado que intentaron por la vía de la violencia disolver los cierres de las avenidas. Los funcionarios, tanto de la Policía Nacional Bolivariana como de la Guardia Nacional Bolivariana, utilizaron todo su arsenal para replegar las manifestaciones, aunque no tuvieron éxito. Con organización vecinal y apoyo al grupo de la resistencia, los manifestantes restituyeron el cierre de las vías para cumplir con el llamado a paro cívico de 24 horas convocado por la Mesa de la Unidad Democrática.


La represión madrugó en Montalbán. El cierre de vías comenzó a las 5:30 am y la represión llegó media hora después. “Venían disparando desde la calle Teherán, nos lanzaron de todo. Nosotros nos resguardamos y luego volvimos. La segunda vez vinieron con las tanquetas a quitar las barricadas. La violencia fue atroz, pero no pudieron con nosotros. Después del tercer ataque cerramos con todo lo que pudimos. No hay paso para nadie”, dijo un manifestante.
“Estamos aquí porque esto ya no se aguanta. Nos vamos a mantener en la protesta el tiempo que sea necesario. Ya nos estamos organizando. Yo les traje unas arepitas de avena a los muchachos para que desayunaran y no les falte energía. Una vecina les está preparando unas caraotas para el almuerzo. Todos estamos contribuyendo para resistir a la protesta”, comentaba una habitante de Montalbán.
A las 6:30 pm los jóvenes hicieron retroceder a la PNB y ante la imposibilidad de poder replegar a los vecinos de Montalbán 3, los funcionarios buscaron a los habitantes de los edificios cercanos de la Misión Vivienda para que atacaran.
“Los manifestantes y la gente de la Misión Vivienda se enfrentaron con piedras y cohetones. Se oyeron unos disparos y las personas comenzaron a replegarse. Los vecinos se resguardaron en sus hogares y cuando se calmó un poco la situación bajaron para ver los daños a los vehículos”, indicó un residente de la zona.
Contó que mientras eso ocurría en Montalbán 3, en Montalbán 2 la GNB disparaba lacrimógenas directamente a los ciudadanos. Más de 20 personas resultaron heridas.
Los habitantes del conjunto residencial El Paraíso, conocido como los Verdes, fueron atacados desde temprano por grupos armados. Llegaron en dos carros Orinoco identificados como taxis sin placa. Dispararon armas de fuego,  replegaron a los manifestantes y quitaron las  barricadas. No obstante, los vecinos volvieron a cerrar. 
Luego llegó la GNB, reprimió, despejó las vías y se fue. En la segunda arremetida causó daños a la infraestructura del conjunto residencial, destruyó el portón del estacionamiento de la segunda etapa y huyeron.  En la tercera embestida lanzaron gases y volvieron a despejar las vías momentáneamente.
“Aquí los únicos que destruyen son ellos. Dentro de los Verdes tenemos un banco del Estado, tenemos una sede del Ministerio Público y otras oficinas públicas y nunca las hemos tocado. Ahora ellos entran, dañan, roban y de paso nos acusan de terroristas”, denunció una señora, que además de acompañar la protesta, colaboraba con la hidratación y la alimentación de los jóvenes de la resistencia.
En Residencias Victoria, también en El Paraíso, a la GNB se le hizo casi imposible restituir el paso automotor. Desde las inmediaciones del conjunto residencial la resistencia respondía a la represión lanzando botellas. Los militares no pudieron avanzar debido a que los objetos caían directamente en sus escudos.
En la entrada de La Vega se desplegó un “operativo especial”. Varias camionetas del Cicpc y otros cuerpos de seguridad se apostaron en la entrada del populoso barrio para “resguardar” a los habitantes de la zona.
Santamarías abajo. En el centro de Caracas, a pocos metros de Miraflores, varios comercios acataron el paro cívico. Los locales de El Silencio mantuvieron abajo sus santamarías. Los pocos que abrieron atendieron con la reja cerrada.
Las calles estaban completamente desoladas y eran pocos los transeúntes que caminaban en la zona. “Esto está más solo que la una. Esto normalmente no es así, por lo general está full de gente”, contó Alfredo Portales, un transeúnte que se movilizó al lugar para hacer unas diligencias.
En Quinta Crespo los comercios estaban vacíos en la mañana, y  al mediodía cerraron. A las 5:00 pm las calles estaban solas. En la avenida Sucre de Catia había negocios cerrados. De hecho, hubo locales en las cercanías del 23 de Enero que no abrieron.
Uno de cada 3 comercios en Sabana Grande tampoco abrió. Un trabajador de una tienda de venta de ropa contó que la actividad de la zona operaba a 50% en comparación con un día normal. Dijo que la afluencia de personas era “poquitísima”. La mayoría de los comercios abiertos eran de comida.
Asesinado en Los Teques. Ronney Tejera, de 24 años de edad, fue asesinado durante una protesta en el sector Santa Eulalia de Los Teques, municipio Guaicaipuro. Además, cuatro personas resultaron heridas, dos de ellos eran hermanos.

Tejera fue impactado por un proyectil en el pecho. Los presentes lo trasladaron hasta el hospital Victorino Santaella, de Los Teques, donde falleció a los pocos minutos de haber sido ingresado. El Ministerio Público designó al fiscal 1º de Miranda, Marlon Mora, para que dirija la investigación.

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