jueves, 9 de noviembre de 2017

ANC cumple 100 días sin cumplir promesas




Foto: Archivo
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Jesús M. Gambús
¿Qué ha hecho la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) a cien días de su instalación?
Quienes se hicieron grandes expectativas y quienes no, están en derecho de saber qué respuestas ha dado esa sobrevenida instancia a los desafíos que se plantearon sus promotores desde la misma fecha de la convocatoria el uno de mayo de 2017.


Es oportuno recordar que el presidente Nicolás Maduro le trazó tres objetivos claves a la ANC: el primero, la paz, la justicia; el segundo: la seguridad jurídica y social y la tercera, ampliar la Constitución Bolivariana.
De esos tres propósitos iniciales, los inspirados candidatos a asambleístas agregaron más metas; y muchas más, quienes resultaron seleccionados en los controvertidos comicios del 30 de julio.
El rosario de buenos deseos añadía a las cuentas: incrementar la producción, atacar la corrupción, combatir “el dólar terrorista”, constitucionalizar las misiones y propósitos más cónsonos con los superhéroes de Marvel y DC Comics: Superar el cambio climático, el calentamiento global y la sobrevivencia de la especie en el planeta
En la evaluación de los cien años de la ANC, dos corrientes perfectamente definida dan su puntuación: una de ellas califica de histórica y magistral la actuación de los asambleístas.
En la esquina contraria, los factores de oposición estampan un cero sin ver la prueba, aferrados a que la ANC es írrita, nula, inconstitucional y su salida del laboratorio del doctor Frankenstein, tiene como único propósito anular a la Asamblea Nacional (AN).
Selección de acciones. Las actuaciones constituyentistas tienen más sabor político que económico, hasta la fecha. En el resumen de operaciones destaca la destitución de la Fiscal General, Luis Ortega Díaz y la designación de Tarek William Saab, como Fiscal General Provisional de la República; la creación de la llamada Comisión de la Verdad, Justicia y Reparación de las Víctimas, para estudiar los casos de violencia política entre 1999 y 2017.
Contra viento y marea, los 545 asambleistas levantaron las manos en el Salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo para apoyar el adelanto de las elecciones de gobernadores.
Tras los resultados del Consejo Nacional Electoral (CNE), y con el camino anunciado por el presidente Nicolás Maduro, la ANC sirvió de muro de contención a los mandatarios regionales opositores que pretendían ejercer sus cargos sin, la juramentación ante sus directivos.
Una nueva carta política se juega desde la ANC con la convocatoria a elecciones municipales y un nuevo proceso comicial en la gobernación del estado Zulia, ante la decisión del mandatario electo, Juan Pablo Guanipa de no someterse ante una instancia a la que considera inconstitucional.
Y en la continuidad de su programa de acción constituyente, hay que sumar el “proyecto de ley contra el odio, la intolerancia y la violencia” aprobado este miércoles, como “garantía de paz y seguridad del país”, según medios oficiales.
Quedaría incompleto el resumen de las decisiones de la ANC, sin la orden dada al TSJ, para continuar el juicio al vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN), Freddy Guevara por los actos violentos que dejaron 121 muertos.
Crisis en receso. Las iniciativas de la agenda en materia económica, no va a velocidad de crucero. Los cien primeros días no arrojan aún acciones contundentes.
Si hay algo en camino, se cocina en la cúpula de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y los miembros de la Comisión de Economía. Por lo pronto quienes claman por alimentos tendrán que conformarse con la ley del Consorcio Argoalimentario del Sur (Agrosur), que uscará aumentar y unificar la producción agrícola.

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