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sábado, 13 de octubre de 2018

Suman 16 los muertos por el huracán Michael y autoridades temen por más víctimas


Mexico Beach, Estados Unidos.- La cifra de muertos por el huracán Michael se elevó a por lo menos 16 este viernes, en medio de temores de que continúe aumentando a medida que los equipos de búsqueda y rescate rastrean entre los escombros de la ciudad de Florida, que sufrió la peor parte de la monstruosa tormenta. 

Se confirmaron al menos siete muertes en Florida, cinco en Virginia, una en Georgia y tres en Carolina del Norte. 

Las autoridades temen que el número de fallecidos continúe creciendo. "Se espera que el balance general aumente en las próximas horas a medida que avanzamos a través de los escombros", dijo a CNN Brock Long, jefe de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA). 

Unos 2.000 efectivos de la Guardia Nacional de Florida continuaban trabajando en las operaciones de recuperación, a los que se sumaba la labor de unos 3.000 miembros de FEMA. 

Michael tocó tierra el miércoles cerca de Mexico Beach, una localidad a unos 30 km al sureste de Panama City, como un huracán de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, con un máximo de 5, degradándose luego a ciclón postropical y alcanzando por último el Océano Atlántico en Virginia, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC). 

Los equipos de rescate usaban perros rastreadores en Mexico Beach el viernes para buscar víctimas que podrían estar enterradas bajo los escombros. 

Según las autoridades, más de un millón de hogares seguían sin suministro de electricidad este viernes: 350.000 en Florida, medio millón en Carolina del Norte y más de 500.000 en Virginia. 

El presidente Donald Trump aseguró que planea visitar Florida y Georgia. "Estaré visitando tanto Florida como Georgia a comienzos de la próxima semana. Estamos trabajando muy duro en cada estado que fue golpeado y ¡estamos con ustedes!", tuiteó el mandatario. 

Casas flotantes  

Los vientos de 250 kilómetros por hora arrasaron desde el miércoles a varias casas en Mexico Beach, localidad de unos 1.000 habitantes, dejando losas de concreto al descubierto. 

A otras casas les faltaban techos o paredes. Las carreteras estaban intransitables y los canales estaban atestados de escombros. 

Un residente de Mexico Beach describió el impacto de la marejada ciclónica a CNN: "Cuando el agua entró, las casas comenzaron a flotar", dijo el hombre identificado como Scott. 

"Teníamos muebles en nuestra casa que ni siquiera eran los nuestros. La oleada había traído cosas", agregó. 

"Ya no queda nada más aquí", dijo sobre la ciudad. "Nuestra vida se ha ido. Todas las tiendas, todos los restaurantes, todo. Es difícil de entender", se lamentó. 

Las imágenes mostraban botes arrojados sobre los patios y calles plagadas de árboles y líneas eléctricas derribadas. La cercana Panama City también parecía un escenario de guerra. 

Allí, Margaret Decambre, de 48 años, pasó la tormenta en su condominio de cuatro pisos. "El viento era tan fuerte que empujaba el agua a través de ventanas y puertas", relató Decambre. 

"Es una devastación total: no hay energía, no hay agua, no hay comunicación", describió. 

El gobernador de Florida, Rick Scott, calificó la situación como "una devastación impensada", y dijo que la prioridad era buscar sobrevivientes entre las personas que no evacuaron la zona. 

"Estoy muy preocupado por nuestros ciudadanos que no evacuaron y solo espero que no tengamos muchas pérdidas de vidas", dijo Scott a la cadena ABC.    

En tanto, el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, precisó que un centenar de personas habían sido rescatadas y muchas más habían sido evacuadas debido a las inundaciones en ese estado. 

Ferocidad histórica 

La rapidez con que se formó y creció la tormenta sorprendió a especialistas y tomó a los residentes con la guardia baja. 

Long, del FEMA, describió a Michael como el huracán más intenso que azotó el área desde 1851. 

Ken Graham, director del NHC, había advertido: "Esta es una situación histórica, increíblemente peligrosa y de riesgo de vida". 

El año pasado, una serie de huracanes catastróficos azotó el Atlántico occidental. Los más arrasadores fueron Harvey en Texas, Irma en el Caribe y Florida, y María, que azotó el Caribe y dejó casi 3.000 muertos en el territorio estadounidense de Puerto Rico. 

La temporada de huracanes del Atlántico termina el 30 de noviembre. 

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