martes, 3 de julio de 2018

Fedecámaras: El país sufre por un modelo corrupto y destructivo


“Iniciamos esta 74ª asamblea de Fedecámaras en medio de la mayor crisis política, económica y social que Venezuela registra en su historia contemporánea. Un país petrolero sumergido en un proceso hiperinflacionario inédito y en pleno desarrollo; un país donde el gobierno en lugar de atacar las causas de los problemas los repite y los multiplica. Un país que sufre, como nunca pensó que podría sufrir, por las causas de un modelo corrupto y destructivo que lo que busca es perpetuarse en el poder a toda costa”, afirmó Carlos Larrazábal, presidente de la cúpula  empresarial,  en el acto de instalación.

El empresario ilustró con cifras “la magnitud de la crisis” de Venezuela: el producto interno bruto por habitante ha caído 5,8% en los últimos cinco años, lo que ha colocado la producción per cápita a los niveles de la década de los cincuenta, causa fundamental del severo desabastecimiento.
“La misma tragedia observamos en la producción petrolera. Nuestra producción por habitante es similar a la que teníamos en 1927, 16 barriles por habitante, cuando llegamos a tener más de 150 barriles por persona antes del período de nacionalización de la industria”, añadió.
Las “dramáticas cifras de caída pronunciada” de la producción del país se observan de forma transversal en los 15 sectores económicos que forman parte de Fedecámaras, desde el sector primario hasta el  terciario de la economía, indicó. “La grave crisis económica que vivimos, consecuencia del modelo económico impuesto, se agudiza por la inestabilidad política y la inseguridad jurídica”, aseveró.
Reiteró que en el país no hay separación de poderes: “El gobierno y el Estado se confunden en una sola figura; la Asamblea Nacional, legítimamente electa por más de 65% de la población no es reconocida por los otros cuatro poderes estatales; y se impone una asamblea nacional constituyente sin cumplir con la normativa constitucional, usurpando las funciones del Poder Legislativo. La ANC, no reconocida por la comunidad nacional ni internacional, convocó de forma ilegítima a elecciones sin las garantías y sin la debida supervisión; para ratificar así la permanencia de los factores de poder que nos han llevado hasta la grave situación que hoy sufrimos”.
Larrazábal agregó que ante esa realidad es imposible lograr la confianza necesaria para que Venezuela pueda insertarse en un proceso que lleve al progreso. Advirtió que para poder salir del “ciclo perverso que destruye la calidad de vida de todos los venezolanos”, se requiere un cambio político en democracia, que tenga como punto de inicio construir una visión compartida de país, que cohesione a todos, basada en sólidos principios democráticos, separación de los poderes públicos, libertades económicas y seguridad jurídica, con un compromiso serio de profunda solidaridad social. “Para ello es fundamental la unión de todos los actores de la sociedad”.
A los dirigentes políticos les dijo que “deben asumir de una vez por todas una unión verdadera para liderar con presencia activa y voz firme el cambio, generando las acciones concretas que los ciudadanos venezolanos les reclaman con urgencia”.
Pidió redoblar los esfuerzos para reconstruir a Venezuela, basado en el trabajo productivo y en principios y valores éticos y morales sólidos. “Un país que le dé a cada ciudadano las oportunidades para alcanzar sus aspiraciones sin que tenga que depender de las dádivas y el tutelaje de un Estado que ha demostrado ser ineficaz, incapaz de generar credibilidad y confianza, que es intervencionista en extremo, y cuyo objetivo es la destrucción total”.

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