viernes, 27 de octubre de 2017

Julio Coco, el disidente que propone una alianza opositora no electoral


Cuando era adolescente Julio Jiménez Gédler se molestó porque un filtro de agua no funcionaba en su liceo, así que se unió al centro de estudiantes para buscar una solución. Pero se percató de que el problema provenía desde el gobierno y luego de que todo formaba parte del entramado de un sistema. Se dijo a sí mismo “Esto hay que derribarlo completo”.

La primera impresión que deja Julio Coco, como lo conocen en las redes sociales, es que no es el típico político opositor al que están acostumbrados los venezolanos. Habla con claridad incendiaria, despojado de cursilerías y critica sin tapujos los errores de la dirigencia de la Mesa de la Unidad Democrática. Como muchos caraqueños, se moviliza en moto, aunque actualmente utiliza el Metro porque sufrió un accidente.
Sus análisis en Beta Político suelen ser controversiales. Advirtió con antelación que el referéndum revocatorio y las elecciones regionales eran una trampa y públicamente se mostró en desacuerdo con el plebiscito del 16 de julio, sin embargo, firmó luego de que se hiciera una consulta interna en la organización que preside, Movimiento Democracia Sociedad y Desarrollo para Venezuela. Por sus opiniones ha sido tildado en las redes de chavista y de ser pagado por el gobierno.
Después de la derrota de la oposición en las regionales, de la subordinación de cuatro gobernadores ante la fraudulenta asamblea nacional constituyente y de la fragmentación de la coalición de partidos, Julio Coco es lapidario: “La MUD murió”. Por eso está convocando a constituir una alianza con un nuevo liderazgo político. Pero que no sea electoral (pues esta alternativa quedó descartada luego de los últimos comicios), sino que se busque realmente la transición hacia un Estado democrático.
Enumera en cinco puntos la manera en la cual tiene que formarse la coalición. Primero, debe estar construida en base a principios, valores y compromisos acordados con los ciudadanos. “Aquí se estuvieron cuatro meses en la calle. Qué pedía la clase política: elecciones generales, canal humanitario, liberación de los presos políticos y reconocimiento de la Asamblea Nacional. ¿Qué pedía la gente en el asfalto? No quería nada de eso, quería que (Nicolás) Maduro se fuera”, explicó.
Segundo, la estrategia y el objetivo deben estar alineados; tercero, el método de lucha no puede ser electoral, a menos que sean comicios tutelados por la comunidad internacional; cuarto, hay que definir una táctica de organización para que el ciudadano pueda hacer activismo de ruptura. “La MUD fue una coalición electoral de partidos para confrontar al hegemón: el MVR en su momento y luego el PSUV. Cómo se organiza la MUD, en comandos de campaña; no nos podemos organizar en un 1 por 10. Tiene que haber una forma de estructuración social para hacer las presiones”.
Y por último, la alianza debe tener claro cómo se tomarán las decisiones para la constitución de un nuevo gobierno.
“Porque cuando hablas de la salida de la dictadura, hablas obligatoriamente de quién va a gobernar. No va a haber un vacío de poder. Tenemos que entender que esto no va a ser una legitimación electoral, tiene que ser un consenso del país, la unificación en torno a un plan de estabilización económica, social y jurídica. Porque Venezuela está metida en tremendo rollo, incluso cultural. Estos son temas que hay que discutir”, dijo.
Jiménez Gédler indicó que los que podrán integrar la alianza serán aquellos que cumplan con los objetivos, y los que no, tienen que ser expulsados. Aseveró que las filas deben ser “depuradas” antes de lograr la victoria, porque cuando esta sea alcanzada no va a ser posible hacerlo, pues habrá más elementos corruptos en funciones de gobierno. “Fue la corrupción, el abuso de poder, lo que llevó a la sociedad venezolana a este drama histórico. Esta nueva coalición, si no tiene la capacidad de autodepurarse en el camino, no puede ser una opción considerable, creíble y coherente para la sociedad venezolana”.
Algunas personas han querido volver a protestar en contra del gobierno. Pero no ha habido convocatorias desde que se instaló la constituyente. Coco cree que lo correcto es que, en este momento, el enfoque esté solo en la conformación de la alianza, la organización de la gente y definir las estrategias, pues no están dadas las condiciones para realizar manifestaciones. La importancia de blindar las maniobras —explicó— es que permitirán evitar muertes en la calle. Afirmó que si hubiera habido en las protestas una organización eficaz, un liderazgo acertivo y una buena conducción, se hubiesen prevenido muchos fallecimientos.
Para captar a los venezolanos de distintos sectores, Coco propone que la gente se organice en redes distribuidas en lugar de una estructura piramidal, porque este modo permite que se multiplique la información y que cada persona se active de acuerdo con su capacidad, su habilidad y su oficio. Tiene que haber un protocolo o manuales de procedimiento que sean publicados. Por ejemplo, tutoriales de Youtube destinados a diferentes temas como la protesta. Que cada quien sea en sí mismo un actor de cambio en su entorno.
Al preguntarle sobre sectores tomados por colectivos como Catia, Jiménez suspiró y dijo que el problema en esas zonas es el miedo; no obstante, afirmó que la mayoría de la gente que salió a manifestar este año provenía del municipio Libertador. La mejor manera de vencer el temor es en masa. “¿Por qué nos veíamos fuertes en la autopista? Éramos 700.000 con 200.000 adelante. Es un problema de lo masivo. Si no puedes ir a lo masivo, si no tienes una propuesta, eso ya no es un problema de conexión sino de sentimiento: que la gente sienta la sensación de que eso es lo mejor, de que es el momento correcto y de que es lo que nos va a llevar a la victoria”.
“Dictaduras a lo interno”
A Julio le gusta “pasar roncha” en Venezuela. Dice que lo prefiere así aquí que irse a otro país. No quiere aprender otro idioma, adaptarse a otra cultura, comer algo distinto o ser objeto de discriminación. Cuenta con 40 años y su hijo cumplió 14 esta semana, así que considera que su estructura nunca va a cambiar. Pero lo que más le motiva es que le quiere ganar al chavismo, no solo para que en Venezuela haya democracia, sino porque es altamente competitivo. Su país de sueños no existe, lo está construyendo aquí. Le gustaría que el sistema político fuera parlamentario, como el de Francia, Alemania o Canadá. Estos son, a su juicio, más productivos que las repúblicas presidencialistas.
También critica la verticalidad de los partidos de la MUD. “No puede haber una coalición política que confronte una dictadura si las organizaciones que la componen tienen dictaduras a lo interno. Porque si hubiera voluntad de rectificación, lo primero que tendrían que hacer es renunciar todos lo secretarios generales. Y que sea la misma MUD, pero con personas nuevas y con ideas frescas. Una nueva visión de las cosas. ¿Cuánto tiempo tiene Henry Ramos a la cabeza de AD? ¿Cuánto tiempo tiene Julio Borges a la cabeza de PJ?”.
La oposición fue galardonada hoy con el Premio Sajárov. Mientras tanto, la MUD sigue discutiendo sus problemas internos. Coco insiste en que murió, y no porque los gobernadores se juramentaron ante la constituyente. La razón —dijo— es que es una alianza para hacer votaciones en un país donde no existe un Poder Electoral imparcial.
La crisis interna dentro de la MUD, que ya Luis Vicente León calificó como la más grave en 19 años, ha desilusionado a sus seguidores, pero Julio Coco es optimista. “Este es un momento en el que hay mucha gente molesta, triste, indignada. Todo eso es lógico. Quien no lo comprenda así no vive aquí. Pero si se toman un momento, apartan esos sentimientos y piensan, se darán cuenta de que esto es lo mejor que nos pasó. Hay la oportunidad de un nuevo liderazgo, de una política de nueva lucha para la victoria”.

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