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lunes, 30 de mayo de 2016

Alza de 500% del fondo de ahorro es insuficiente para comprar vivienda


El financiamiento de 3 millones de bolívares no alcanza para equipar una cocina con electrodomésticos de gama media, para lo que se requiere 5,1 millones
Luis José y su novia María Alejandra se van a casar este año, pero ni siquiera han contemplado la posibilidad de adquirir techo propio. “Los precios de los apartamentos están por las nubes y nuestros ingresos no nos permiten ahorrar, apenas cubrimos los gastos básicos y el pago del posgrado”, dijo Luis José.  “Por ahora viviremos con mis padres, ellos comprenden la situación y nos apoyan. Tener un apartamento es un sueño a futuro dada la situación del país”, agregó María Alejandra. 
En la Gaceta Oficial N° 40905, en la resolución Nº 116, el gobierno publicó las condiciones de financiamiento que regirá el otorgamiento de créditos para la adquisición, autoconstrucción, ampliación o mejoras de vivienda principal. El financiamiento para vivienda principal se le dará a los que cotizan y están solventes en el Fondo de Ahorro Obligatorio para la Vivienda o Fondo de Ahorro Voluntario para la Vivienda, independientemente de su ingreso integral total familiar mensual.


El monto máximo del crédito para la compra de vivienda principal que otorga el Banco Nacional de Vivienda y Hábitat pasó de 500.000 bolívares a 3 millones de bolívares, lo que representa un alza de 500%. Para la autoconstrucción se concederá hasta un millón de bolívares y por concepto de créditos para la ampliación de vivienda se concederán 700.000 y hasta 500.000 para mejoras. Sin embargo, para que al solicitante le autoricen estos créditos el ingreso familiar mensual no debe exceder 8 salarios mínimos; es decir 120.408 bolívares.
María Alejandra contó que había leído que el presidente Nicolás Maduro aumentó a 3 millones el monto máximo del crédito para la adquisición de vivienda principal a los que cotizan en el Fondo de Ahorro Obligatorio para la Vivienda. Sin embargo, la cantidad le parece insuficiente. “Eso ni siquiera alcanza para comprar la mitad de los electrodomésticos que se necesitan para equipar una cocina y el lavadero”. María Alejandra tiene razón. El precio promedio de una cocina de gas de 5 hornillas, en tiendas de electrodomésticos ubicadas en Los Dos Caminos y Boleíta Norte, es de 980.000 bolívares. Una nevera de gama media cuesta 1,5 millones, pero si es de marca reconocida asciende a 3 millones de bolívares. 
En los mismos comercios una licuadora cuesta 42.000 bolívares, una cafetera 33.000 bolívares, una tostadora 49.000, un microondas 135.000 bolívares y una arrocera 170.000 bolívares. El precio de una lavadora y una secadora de 12 kilos, único tamaño disponible, sale en 1,1 millón y 1 millón de bolívares, respectivamente. La plancha de ropa en 49.900 bolívares.
La compra de electrodomésticos de gama media para equipar una cocina suma 5,1 millones de bolívares, lo que quiere decir que casi duplica el monto que ofrece el gobierno para adquirir un inmueble.
Impagables. Carlos González, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, afirmó que con el financiamiento que se otorga por vía del FAOV no es posible adquirir una de las viviendas que se ofrecen en el mercado venezolano. “La situación no cambió en nada, ni para las personas que aspiran a tener techo propio ni para el mercado porque no aumentará la demanda con un financiamiento tan bajo”.
Un apartamento en Santa Rosalía de 68 metros cuadrados cuesta 35 millones de bolívares, según un anuncio en la sección Clasificados publicado el viernes pasado en un diario de circulación nacional. Un inmueble en San Martín de 102 metros cuadrados se puede adquirir en 30,5 millones de bolívares.
En  Los Palos Grandes un apartamento de 114 metros cuadrados con 3 habitaciones cuesta 270 millones de bolívares, mientras que en Altamira Sur uno de 200 metros con 2 habitaciones y acabados de lujo, vale 700 millones de bolívares.
En El Paraíso, un apartamento de 84 metros con 3 habitaciones y 2 baños tiene un precio de 48 millones de bolívares, mientras que en Colinas de La Tahona un inmueble de 124 metros cuadrados, 4 habitaciones y 4 baños, se puede adquirir en 220 millones de bolívares. 
Ni con recursos propios es viable comprar una vivienda para una pareja joven. Si el crédito hipotecario se solicita a la banca para pagar con recursos propios, se requieren ingresos familiares equivalentes a 20 salarios mínimos.  Calculados a 15.051,15 bolívares, representa un monto de 301.023 bolívares. Sin embargo, solo 5% de la población tiene  ingresos tan altos para optar por ese tipo de financiamiento, explicó González. El salario promedio del venezolano es de 30.102,30 de bolívares.
No obstante, con 20 salarios mínimos las instituciones bancarias financian únicamente 11.365 millones de bolívares, monto también insuficiente para  una vivienda.
De acuerdo con la Cámara Inmobiliaria de Venezuela, el déficit de vivienda se mantiene en 3 millones de unidades y no se están construyendo inmuebles nuevos para la clase media.


Pagan a constructoras extranjeras $ 100.000 el metro cuadrado

El presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción, Juan Andrés Sosa, explicó que con el aumento del financiamiento para la compra de vivienda a 3 millones de bolívares, el gobierno establece el precio del metro cuadrado de una vivienda de corte social de 5 pisos y sin ascensor, cuyos apartamentos tienen 50 metros cuadrados de superficie, en 60.000 bolívares para las empresas constructoras nacionales. 
Sin embargo, el Ejecutivo fijó en 100.000 dólares el metro cuadrado para las constructoras internacionales que participaron en los proyectos de la Misión Vivienda. “No hay comparación entre el precio del metro cuadrado para los nacionales y los extranjeros. Con la cantidad que les pagaron por un apartamento nosotros habríamos construido 5”, aseguró.
Dijo que las constructoras internacionales solo culminaron 44% de los proyectos asignados. El dato se desprende de la Memoria y Cuenta del Ministerio de Vivienda y Hábitat de 2015, la cual indica que a través de los convenios internacionales firmados con Belarús, China, Colombia, Cuba, España, Portugal y Turquía se edificaron 11.062 unidades residenciales, pese a que el compromiso era de 25.000.
Lamentó que 70% del sector construcción esté desempleado y que sumen 23 trimestres en caída. Aseguró que si se mantiene el precio del metro cuadrado regulado la consecuencia será que “los constructores seguirán absteniéndose de producir”.
Sosa añadió que el precio del metro cuadrado debería ubicarse entre 250.000 y 300.000, 5 veces más de lo que estableció el Ejecutivo con el fin de que fuera viable  para el sector privado construir viviendas de tipo social.
Otro de los inconvenientes que afronta el sector es la falta de materiales. Las empresas de cemento producen 40% y las acerías 20% además, Sidor está paralizado por falta de energía, por lo que el mercado continua desabastecido, dijo.

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