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domingo, 11 de mayo de 2014

Bajo amenazas de colectivos, madres esperan por libertad de sus hijos



AUDIENCIA El viernes liberaron 50 jóvenes, 31 con medidas 
“¡No queremos violencia!”, gritó, amenazante, un miembro de las Águilas Rojas, que iba en moto junto a otros tres a la familia de los estudiantes detenidos en los campamentos, ubicados en Las Mercedes, Francisco Miranda y plaza Bolívar de Chacao. “¡No caigamos en provocaciones!”, fue la orden.
Las madres llegaron a la esquina de Velásquez, en Libertador, bien temprano, a las 7:00 am, pero fue a partir de las 8:30 am cuando llegaron los buses que venían del CORE 5 de la Guardia Nacional al palacio de Justicia. La primera audiencia, que comenzó a las 9:00 am, correspondió al grupo de detenidos en la plaza Sadel, Las Mercedes, unos 40. La segunda tanda incluyó a los 120 jóvenes que protestaban al frente de la ONU, y se inició a las 2:15 pm.
“La lista original era de 127, pero desconocemos qué pasó con los 7. Este es un proceso inédito, porque antes el número oscilaba entre 30 y 40, y ahora supera los 200. Esto implica que el proceso será largo”, explicó el coordinador del Foro Penal, Alfredo Romero, a los parientes, concentrados en la esquina de Velásquez, bajo una pertinaz lluvia que cayó sobre Caracas.
La lista bajó, según familiares, porque había allegados a personeros de gobierno en los campamentos; incluso se menciona que se trataría de familiares de militares de alto rango. La madrugada del sábado fueron liberados 50 de 246 que agarraron en los campamentos; 31 con medidas de presentación cada 15 días, con prohibición de salida del país. Los jueces sesionaron hasta el sábado a la 1:00 am.
A pesar de la lluvia, las amenazas y la angustia, los padres permanecían en el sitio a la espera de una buena noticia; mientras, el perímetro del palacio de Justicia está custodiado por grupos antímotines de la Guardia Nacional, que portan una especie de arpón, el cual sirve para tirárselo a las personas y provocar sus caídas. A las 1:48 pm, María Corina Machado, con capucha negra, llegó de sorpresa al lugar; abrazó a las madres: “¡No tenemos miedo! Ya el mundo sabe cómo la dictadura trata a los jóvenes; en Canadá denuncié las agresiones. Fuerza”.
Clorinda Maiuri, madre de Camila Márquez Maiuri, afirmó: “¡No vamos a abandonar la lucha! Mi hija solo cumplía su jornada de ayuda asistencial a los estudiantes! Hoy no desayunaron; solo les enviamos agua y ropa intíma”.
María Eugenia González, madre de dos hijos que asistió en apoyo, afirmó: “¡No nos vamos a callar, nos tendrán que llevar presos a todos pero la democracia hay que recuperarla! Callarán una voz y saldrán miles”.
Eneida Faría, madre de un joven especial, de 23 años de edad, que estudia por parasistemas: “¡No sabía que mi hijo estaba en los campamentos; él salía a clase y luego a manifestar en forma pacífica! Lo llevaron al CORE 5”.